Actualidad Noticias Te mantenemos informado

20 Novi 2013

Un equipo de la Universidad de Oviedo ha puesto en marcha una iniciativa novedosa para detectar de forma precoz la osteoporosis en las mujeres trabajadoras de la institución, estableciendo además pautas de actuación para su prevención y tratamiento. En la campaña han participado más de medio centenar de mujeres, de las aproximadamente mil que forman la plantilla de la Universidad y que tienen más de 45 años, edad de corte a partir de la cual se ofreció la posibilidad de sumarse al cribado.

La iniciativa, que contó con el apoyo del laboratorio Pfizer y de la Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades del Metabolismo Óseo, se desarrolló en una primera fase a lo largo de una semana, durante la cual las mujeres se sometieron a una densitometría ósea para detectar signos de osteoporosis.

La zona elegida para la realización de la densitometría fue el calcáneo por la densidad y dureza de su hueso "y debido también a la elevada sensibilidad que aporta este modo de realizar la prueba", según Arturo Canga, director técnico del Área de Salud del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Universidad de Oviedo.

Afectación superior

Los datos preeliminares reflejan una prevalencia de osteopenia del 30 por ciento, porcentaje superior a lo inicialmente esperado en función de los datos habituales que suelen reflejar las estadísticas obtenidas con este tipo de cribado en grupos de población similar. Sin embargo, Canga deja claro que es necesario esperar a la explotación completa de todos los datos.

Este especialista ha destacado también como dato relevante el hecho de que "se haya ampliado la horquilla de edad a partir de los 45 años, cuando normalmente este tipo de cribados suelen iniciarse entre los 50 y los 55 años".

El programa tiene continuidad ahora con la atención en consulta a las mujeres que presentaban signos de osteopenia, para completar los datos clínicos y de hábitos de vida inicialmente obtenidos y adoptar en función de los mismos las estrategias terapéuticas oportunas. "Estamos comprobando, sobre todo, si son sedentarias o no y cuál es su nivel de ingesta de calcio para proponerles cambios si vemos que es necesario".

El especialista ha destacado la importancia de este tipo de iniciativas porque "la prevención es el mejor tratamiento para conocer la salud de nuestros huesos. La osteoporosis es una enfermedad silenciosa con repercusiones graves en muchos casos y a través de estas campañas podemos anticipar su diagnóstico". Además, ha señalado que en Asturias el mapa densitomé- trico es inferior al que refleja la media española, "lo que significa que existe un infradiagnóstico de la enfermedad".

DIARIO MÉDICO
Covadonga Díaz
Oviedo, 11/11/2013