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16 Junio 2009

Tradicionalmente se ha recomendado reposo a las personas con dolor de espalda crónico; sin embargo, esta recomendación puede ser contraproducente porque provoca la bajada del tono muscular.

Cuatro de cada cinco adultos sufrirán dolor de espalda en algún momento de su vida. Para tratarlo tradicionalmente se ha recomendado reposo, aunque se ha demostrado que esta recomendación es contraproducente, ya que diminuye el tono muscular, aumenta el riesgo de coágulos y baja el estado de ánimo del enfermo. "La permanencia en cama sólo se debe aconsejar durante periodos muy cortos de tiempo y en lumbalgias muy fuertes", explica Manuel Leyes, jefe clínico del Hospital Fremap y consultor de traumatología de la Clínica Cemtro.

"Una persona con dolor de espalda crónico debe fortalecer el corsé muscular que sostiene la columna. Un plan de ejercicio supervisado ayuda al paciente a realizar mejor las actividades de la vida diaria. La mayoría de los programas están dirigidos a potenciar la musculatura abdominal y paraespinal lumbar, aumentar la flexibilidad y el arco de movilidad. Estudios recientes de Instituto Karolinska, en Suecia, han analizado un nuevo tipo de ejercicios dirigidos a la activación del corsé profundo (músculos transverso del abdomen y multifidus). El fortalecimiento de este corsé profundo ha mostrado que reduce la recidiva del dolor lumbar".

El abdominal es uno de los ejercicios básicos para fortalecer el corsé corporal, "aunque no se puede hacer de cualquier modo. Si se realizan los clásicos, pueden provocar en el enfermo hiperlordosis lumbar. Lo más recomendable es una variación: piernas dobladas, la zona lumbar apoyada y realizar un abdominal muy cortito". Para afianzar la parte de atrás de la espalda, la recomendación es tumbarse boca abajo con un cojín en el vientre y realizar incorporaciones suaves que no sobrepasen los 90 grados.

Leyes ha elaborado unas recomendaciones para tener una espalda sana: estirar antes de realizar cualquier ejercicio; si tiene que estar de pie o quieto durante un tiempo, apoyar uno de los pies en un altillo para corregir la lordosis lumbar; sentarse en una silla alta con apoyo lumbar; no levantar objetos pesados; mantener una buena nutrición y ejercicio, y no fumar porque el tabaco disminuye el aporte sanguíneo a la región lumbar y favorece la degeneración discal.

En un 20 por ciento de las lumbalgias se conoce su origen, en el 80 restante no. Si el dolor es crónico hay que descubrir su causa. Para conseguirlo es recomendable una radiografía de la zona lumbar del paciente de pie con dos proyecciones; así se ve el estado de los espacios intervertebrales. Si se sospecha atrapamiento nervioso (cuando el dolor baja por la pierna) es recomendable una resonancia magnética o un escáner para ver si hay hernias o discos fuera de lugar. También son muy útiles radiografías funcionales en flexión y extensión.

La rehabilitación de un paciente con dolor lumbar requiere medidas antiinflamatorias y físicas: "La contractura es una defensa del cuerpo que te pide que no muevas la zona. Para superarla es importante realizar ejercicios de potenciación abdominal, lumbar e isquiotibial. Si se sufre sobrepeso hay que reducirlo, porque sobrecarga la musculatura. Una buena nutrición es importante, al igual que abstenerse de actividades como la gimnasia, el fútbol o el motociclismo".

Lumbalgias en la élite
El dolor lumbar es frecuente entre los atletas de élite porque existe alta demanda funcional. "Hay deportes con mayor riesgo: halterofilia, gimnasia deportiva, hockey o golf", explica Manuel Leyes. "En un 50 por ciento de los atletas con dolor lumbar se ha detectado espondilolisis. También son comunes pequeñas curvas escolióticas en prácticas que precisan una carga asimétrica en el tronco y los hombros, como los lanzadores de jabalina o los jugadores de tenis".

Otro grupo en el que son comunes los dolores de espalda son los deportistas que montan vehículos que vibran, como los ciclistas: "Estar sentado durante muchas horas les causa molestias en la zona lumbar baja".

DIARIO MÉDICO
Alberto Bartolomé
Martes, 16 de junio de 2009