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05 Marz 2009

Las ondas de choque, con un mecanismo de acción que parte del que se emplea en litotricia, constituyen una buena alternativa para lesiones de partes blandas, especialmente tendinopatías, que no responden a otras estrategias terapéuticas.

Las ondas de choque, con un mecanismo de acción que parte del que se emplea en litotricia, constituyen una buena alternativa para lesiones de partes blandas, especialmente tendinopatías, que no responden a otras estrategias terapéuticas. Este tratamiento, que también se está empleando con buenos resultados en procesos de traumatología "tiene una tasa de éxito que se sitúa entre el 80 y el 90 por ciento, dependiendo del tipo de lesión. El éxito se traduce en resolución de la patología y que se mantiene a largo plazo", ha manifestado a DM Karin Freitag, del Centro Freitag, de Madrid, que ha analizado el beneficio de las ondas de choque en 55o pacientes sometidos a protocolo con un seguimiento de cuatro años.

Se mantiene el beneficio

Las tendinopatías del manguito rotador del hombro y las de codo son las más frecuentes y han aumentado su incidencia debido a un aumento de actividades diarias con posturas inadecuadas o por el uso incorrecto del ordenador, así como por el de actividad deportiva sin precalentamiento previo. Le siguen las tendinopatías rotulianas y las trocanteritis, muy frecuentes en personas que caminan mucho y que tienen alteraciones de la alineación como escoliosis o dismetrías.

"La resolución se consigue en más del 90 por ciento de las tendinopatías calcificantes. En el resto de lesiones, el éxito es de entre un 80-85 por ciento. El beneficio se mantiene, según nuestra serie, en cuatro años, periodo actual de seguimiento", ha indicado Freitag.

El protocolo que se sigue en el centro Freitag, cuya formación en esta área la ha obtenido junto a una de las mayores especialistas en ondas de choque, Christina Bachmann, de la Universidad de Múnich (Alemania), contempla, además de una exhaustiva historia clínica y valoración del dolor con escala numérica, un cuestionario sobre funcionalidad y una ecografía de alta resolución. Los datos se comprueban y revisan al mes, a los tres y a los seis meses hasta el alta definitiva del paciente.

Las claves del éxito

Freitag ha explicado el efecto fisiológico que las ondas de choque ejercen en este tipo de lesiones. En las calcificantes, es útil porque actúa de la misma forma que las ondas procedentes de la litotricia que eliminan la lesión. En las tendinopatías crónicas el efecto es antiinflamatorio y de angiogénesis. "La base antiinflamatoria se ha comprobado anatomopatológicamente midiendo los mediadores de la inflamación en los tejidos antes y después del tratamiento. La angiogénesis permite la revascularización del foco lesionado".

Según la especialista, con respecto a otros procedimientos, como la cirugía o la rehabilitación, las ondas de choque ofrecen una ventaja clara: tratamiento corto que, además, no interrumpe la vida laboral o deportiva. "Durante las tres semanas que dura el tratamiento se puede hacer además vida normal, aunque en este tiempo debe limitarse la actividad deportiva".

Otra gran ventaja es la ausencia de efectos secundarios y que puede extenderse a la mayoría de afectados. "Sólo estarían excluidos los portadores de marcapasos, las embarazadas y los anticoagulados específicamente con Simtron".


DIARIO MÉDICO
Raquel Serrano
04/03/2009