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12 Abri 2016

ARTRITIS PSORIÁSICA Y ESPONDILITIS ANQUILOSANTE.

Secukinumab, inhibidor de la interleucina 17A, ha variado el paradigma terapéutico de la artritis psoriásica y la espondilitis anquilosante con un elevado índice de respuestas

Un millón de personas padecen en España psoriasis,findbestwatch.net enfermedad crónica y recurrente que en entre un 20-30 por ciento de los casos se acompaña de afectación articular: artritis psoriásica o bien otra enfermedad reumática bastante prevalente como es la espondilitis anquilosante.
"En un 10 de los afectados de psoriasis, primero aparece la artropatía y un tiempo después la psoriasis; en otro 10 por ciento, ambas alteraciones se presentan a la vez, pero en el 80 por ciento de los casos aparece posteriormente un diagnóstico de psoriasis cutánea", según José López Estebaranz, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Fundación Alcorcón, en Madrid, que coincide con Rubén Queiro-Silva, del Servicio de Reumatología del Hospital Central de Asturias, en Oviedo, al señalar que la artritis psoriásica aparece unos diez años después del diagnóstico de psoriasis cutánea".

ENFOQUE HOLÍSTICO

Ambos especialistas, que han participado en la presentación en Madrid de la autorización de secukinumab, primer y único inhibidor de la interleucina 17A (IL-17A), para tratar la artritis psoriásica y la espondilitis anquilosante, han puesto de manifiesto la importancia de la coordinación entre las especialidades, Reumatología y Dermatología, que atienden estas patologías. "Al debutar la mayoría de la afectación articular posteriormente a la psoriasis cutánea, los dermatólogos tienen un papel clave en el diagnóstico y el tratamiento precoz de las patologías articulares", indica López Estebaranz, cuyo hospital, dispone de una unidad multidisciplinar para "evitar duplicidades y que los pacientes obtengan los máximos beneficios de los nuevos fármacos desde un enfoque holístico e integral". 

BUENAS RESPUESTAS

Desde esta perspectiva, el fármaco biológico secukinumab, comercializado por la farmacéutica Novartis como Cosentyx, supone un "cambio de paradigma terapéutico", según Queiro-Silva.

 Indicado para artritis psoriásica y espondilitis anquilosante de moderada a severa tras el fracaso o no respuesta de una primera línea de tratamientos estándar, secukinumab ha demostrado "respuestas en el 50 por ciento de las artritis psoriásicas; muy buenas respuestas en otro 50 por ciento de los pacientes, y remisión patológica en el 30 por ciento de los casos", señala Xavier Juanola, jefe de Sección de Reumatología del Hospital de Bellvitge, en Barcelona.

La eficacia se sitúa en torno a un 70 por ciento en artropatía psoriásica, mientras que en espondilitis anquilosante se traduce en reducción de la actividad inflamatoria y recuperación de la movilidad y la funcionalidad.

 "Además, en esta patología, dicha sustancia biológica controla la neoformación ósea, lo que se traduce en una disminución de la anquilosis de las vértebras, fenómeno muy útil en la evolución del paciente".

Los datos proceden, según Jorge Cuneo, director médico de Novartis, de los resultados de cuatro ensayos clínicos en los que 1.700 pacientes procedían de España.

Profilaxis de ida y vuelta

Puesto que cerca del 80 por ciento de las artritis psoriásicas y espondilitis anquilosantes aparecen posteriormente al diagnóstico de psoriasis cutánea, los profesionales consideran que una actuación precoz en la patología cutánea, cuando secukinumab estuviera indicado, podría beneficiar a las manifestaciones articulares y viceversa.

 "Al tratar las alteraciones cutáneas se está realizando una especie de profilaxis de las artropatías, a pesar de que las manifestaciones cutáneas de la psoriasis cutáneas, a veces, responden a diferentes dosis de las que se emplean en la patología articular", indica López Estebaranz. De ahí "la importancia de la terapia multidisciplinar en unidades coordinadas", recalca Juanola.

DIARIOMÉDICO
Raquel Serrano
Madrid, 11 de abril de 2016