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15 Novi 2013

Un nuevo estudio revela que la interrupción de las señales cerebrales de la recompensa y el castigo contribuye a incrementar la sensibilidad al dolor, conocida como hiperalgesia, en los pacientes de fibromialgia. Los resultados, publicados en Arthritis & Rheumatism sugieren que este proceso cerebral alterado puede contribuir a extender el dolor y la falta de respuesta a la terapia con opioides.

"En pacientes con fibromialgia hay una alteración en el centro del procesamiento del dolor en el sistema nervioso central y una respuesta vaga a los tratamientos tópicos contra el dolor", comenta Marco Loggia, del Hospital General de Massachusetts (EEUU). "Nuestro estudio examina la interrupción en las funciones cerebrales involucradas en la experiencia individual de la anticipación del dolor y el alivio del mismo".

Para este estudio, los investigadores utilizaron 31 pacientes con fibromialgia y 14 para los controles sanos. En todos los sujetos se llevó a cabo una imagen de resonancia magnética funcional (RMF) y la medición de la tensión de los estímulos de dolor en la pierna. Durante la RMF, los participantes tenían señales visuales que los alertaban de un dolor inminente (anticipación al dolor) y del alivio del dolor (anticipación del alivio).

Los resultados mostraron que durante la anticipación al dolor y al alivio, los pacientes con fibromialgia mostraban una respuesta menos intensa en las regiones involucradas en los procesos sensoriales, afectivos, cognitivos y reguladores del dolor. En los controles sanos, la región ventral 'tegmental' (VTA) exhibió una activación durante la anticipación del dolor y la estimulación, pero se desactivó durante la anticipación del alivio. En contraste, en los pacientes con fibromialgia, las respuestas de la VTA durante los periodos de dolor y anticipación y alivio del dolor se redujeron o incluso inhibieron.

"Nuestros descubrimientos sugieren que los pacientes con fibromialgia exhibieron respuestas cerebrales alteradas a los eventos de castigo y recompensa, tales como la espera y alivio del dolor. Estas observaciones contribuyen a explicar la marcada sensibilidad al dolor, así como la falta de efectividad de los medicamentos contra él", concluye Loggia.

DIARIO MÉDICO
Redacción
Madrid, 05/11/2013