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03 Ener 2012

El lupus eritematoso sistémico vive un momento de bonanza terapéutica. Desde hace dos semanas se comercializa en España el primer tratamiento específico disponible desde hace 50 años. Además, se encuentran en investigación diversos fármacos biológicos y, a más largo plazo, la introducción de pequeñas moléculas puede revolucionar la terapia.

El tratamiento del lupus eritematoso sistémico (LES) ha dado un vuelco en los últimos años, pero aún están por llegar las mejores innovaciones terapéuticas. Así ve el futuro de esta patología Antonio Zea, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid, quien ha disertado sobre las nuevas dianas terapéuticas en el LES en el XV Congreso de la Sociedad de Reumatología de la Comunidad de Madrid (Sorcom).

"El manejo y el pronóstico de esta enfermedad ha cambiado de manera radical con la introducción de los fármacos biológicos".

En opinión del especialista, la verdadera revolución llegará de la mano de "las pequeñas moléculas que intervienen en la señalización intracelular". Este campo está mucho más avanzado en enfermedades como la artritis reumatoide, pero se empieza a vislumbrar el desarrollo de ensayos clínicos para su uso en lupus. "Nos permitirán actuar sobre aspectos hasta ahora inabordables", ha vaticinado.

MENOR COSTE

En comparación con las terapias biológicas, las pequeñas moléculas presentan como ventajas fundamentales una producción mucho más barata y la vía de administración oral en vez de la endovenosa o subcutánea.

Mientras llegan esos nuevos agentes, los tratamientos biológicos constituyen la apuesta más firme frente a la enfermedad. "El manejo y el pronóstico de la artritis reumatoide ha cambiado de manera radical con la introducción de los fármacos biotecnológicos", ha asegurado Zea, y ha aclarado que "en lupus todavía no nos encontramos en esa fase, pero el futuro se presenta muy prometedor".

"Las pequeñas moléculas se administrarán por vía oral y nos permitirán actuar sobre aspectos que hasta ahora resultan inabordables"

La primera diana para el LES fue el antígeno CD20. Según el reumatólogo, "hay varios fármacos en investigación que actúan sobre esta diana y producen la lisis de los linfocitos B". De esta forma, eliminan los autoanticuerpos propios de la patología.

El anticuerpo monoclonal rituximab, desarrollado inicialmente en la esfera oncológica, es el primer representante de estos fármacos. Es capaz de unirse específicamente al antígeno CD20 expresado en las células B. La segunda generación de medicamentos también actúa sobre las células B, pero se dirige a otra diana: las citocinas que favorecen la proliferación de las células B.

"El gran hito que hemos vivido recientemente es la aprobación de un fármaco para el lupus basado en estas premisas: el anticuerpo monoclonal belimumab", ha añadido Zea. Aprobado el pasado mes de marzo y disponible en España desde hace dos semanas, es el primer tratamiento específico para el LES que se aprueba en más de 50 años.

El reumatólogo ha anunciado que detrás de belimumab "parece que vienen muchos más". Cree que "las perspectivas son muy buenas. Hay otros agentes en desarrollo que inhiben diversas citocinas y se prevé que se generen otros frente a las moléculas de superficie". No obstante, habrá que tener paciencia. De momento, todos esos fármacos se encuentran en fases muy precoces de la investigación.

En cuanto al diagnóstico de la patología, Zea constata una tendencia creciente. "Probablemente no ha aumentado la incidencia, sino que se detectan más casos". Ahora bien, matiza que "es probable que en España se haya producido un pequeño aumento por la mayor afluencia de latinoamericanos, entre los que es más prevalente".

DIARIO MEDICO
María Sánchez-Mongue
21 de diciembre de 2011