Actualidad Noticias Te mantenemos informado

02 Sept 2009

El implante de prótesis lumbares por vía lateral salvaguarda el plexo nervioso lumbosacro, según concluye un equipo de cirujanos del Consorcio Hospital General Universitario, de Valencia.

Aunque el 90 por ciento de los problemas de los discos invertebrales se originan en los niveles 4º y 5º de las vértebras lumbares (L4 y L5) y la primera sacra (S1), el abordaje realizado hasta la fecha para colocar prótesis de disco presentaba importantes dificultades, ya que tanto el acceso anterior como posterior puede generar problemas en la musculatura o las raíces nerviosas.

Para superar estos obstáculos, los servicios de Neurocirugía y de Cirugía Vascular del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia, encabezados por Carlos Barcia y Joaquín Todolí, respectivamente, han puesto en marcha el abordaje lateral retroperitoneal, que entre otras ventajas permite preservar el plexo nervioso lumbosacro y, por tanto, evita los posibles problemas de disfunción sexual asociados al abordaje anterior.

Además, según ha explicado Rafael Cincu, neurocirujano del centro valenciano, "este abordaje es muy respetuoso con la musculatura paravertebral", un aspecto importante pues muchos de los problemas de lumbalgia postoperatoria de los pacientes tratados con los otros abordajes son debidos a una alteración en ella. Los impulsores de esta técnica han señalado que permite la movilidad completa, incluso para la práctica deportiva. Según Cincu, "se trata de recuperar la funcionalidad de un nivel enfermo, un concepto totalmente novedoso en relación con la cirugía que se hacía antes".

Para acceder a la columna vertebral, el cirujano realiza un abordaje por su cara anterolateral izquierda mediante una pequeña incisión en la piel. Posteriormente, se desliza entre las fibras musculares, separa el saco peritoneal sin abrir y accede así al músculo psoasilíaco, cadena nerviosa simpática lumbar y uréter izquierdo sin lesionar los nervios abdominogenitales mayor y menor.

En este proceso, la labor del cirujano vascular es vital, ya que su conocimiento de la anatomía de vasos retroperitoneales y, en particular, de la red venosa y nerviosa permite al neurocirujano maniobrar y que la colocación de la prótesis se pueda hacer con facilidad, sin ocasionar daño al paciente ni fijación de la columna. La operación se completa con suturas intradérmicas, y dura alrededor de una hora y media por nivel; la estancia media de hospitalización es de 48 horas. De forma anecdótica, la intervención también añade altura al paciente: unos ocho milímetros por disco implantado.

Futuro a corto plazo

Aunque los resultados de este abordaje lateral retroperitoneal son bastante positivos, Cincu ha hecho hincapié en que el siguiente paso del proceso, su realización por vía laparoscópica, está bastante próximo. "Aún no disponemos del canal de trabajo necesario, que debe tener la anchura del disco, pero si todo se produce según lo previsto, antes del verano podremos disponer de él".


DIARIO MÉDICO
Enrique Mezquita
Valencia, 28 de julio de 2009