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18 Junio 2007

EL TRATAMIENTO SE APOYA EN LA ARTROSCOPIA Y EN OTRAS TÉCNICAS MÍNIMAMENTE INVASIVAS


Son muchas las patologías del aparato locomotor provocadas por posturas forzadas o movimientos repetitivos de origen laboral. Por ello, la Fundación Mapfre ha organizado su XXXIV Simposio de Traumatología y Ortopedia bajo el lema Nuevos retos en traumatología laboral: enfermedades profesionales, en el que la prevención ha sido la línea directriz.

El aumento de la incidencia de ciertas enfermedades profesionales del aparato locomotor y la reciente publicación del decreto oficial que recoge la lista del conjunto de patologías de origen laboral han llevado a la Fundación Mapfre a dedicar su XXXIV Simposio de Traumatología y Ortopedia a los Nuevos retos en traumatología laboral: enfermedades profesionales. "Mientras otras enfermedades profesionales, como las de origen infeccioso, han visto descender su incidencia, los informes recientes revelan que patologías osteoarticulares como el síndrome del túnel carpiano están más presentes entre nuestros trabajadores", ha declarado Carlos Álvarez Jiménez, presidente de la Fundación Mapfre.

Las jornadas, celebradas en Madrid, han contado con traumatólogos y epidemiólogos que han repasado los criterios diagnósticos, terapéuticos y preventivos de enfermedades del tren superior y del raquis, las más frecuentes. Las novedades conceptuales y normativas han marcado la línea directriz de un encuentro multidisciplinar en el que se ha coincidido en señalar la ergonomía de diseño en el trabajo como medida más eficaz en patología laboral.

Prevención como objetivo
Existen errores de diseño en los puestos de trabajo que tienen soluciones ergonómicas. Así, una desviación cubital forzada de modo crónico puede ser causa de patología laboral en la muñeca, cuyo tratamiento es obviamente más costoso e incómodo para el paciente que las pequeñas modificaciones necesarias para evitar dicha postura en su puesto de trabajo.

"En ciertos sectores, como la automoción, el 35 por ciento de los que trabajan con pistolas remachadoras desarrollan trastornos angiomotores a los cinco años", ha dicho Francisco de la Gala, de Fremap. Educando al trabajador se podrían evitar los movimientos innecesarios para la actividad laboral responsables de la situación patológica.

En cuanto al tratamiento, Fernando Galván ha resaltado la tendencia a la realización de intervenciones mínimamente invasivas que disminuyen la morbilidad del paciente. "La artroscopia en la patología subacromial se emplea desde hace ya unos años, con eficacia similar a la técnica convencional". En patología laboral, cierto es entonces que, más vale prevenir que curar.

DIARIO MÉDICO, 18 de Junio 2007

María Carnicer Castaño