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05 Sept 2011

La enfermedad inflamatoria reumática está cada vez más cerca de ser curada. A ello ha contribuido el mejor manejo de los tratamientos biológicos. Ahora, el objetivo es conseguir que los análisis moleculares y celulares ofrezcan más datos para el manejo individualizado.

Los nuevos fármacos biológicos son muy eficaces y están cada vez más cerca de lograr la remisión en algunas enfermedades crónicas inflamatorias asociadas a la reumatología. Sin embargo, presentan problemas por su estructura, a nivel biológico, y de mantenimiento y administración del fármaco, lo que hace necesario "seguir investigando por lograr medicamentos aún más sencillos a través de pequeñas moléculas que han de interferir con las células, pero dentro de la propia célula. Hay una serie de medicamentos nuevos que inhiben las señales intracelulares relacionadas con la inflamación, que estarán posiblemente disponibles en el mercado en el plazo de dos años".

Así se ha expresado Juan Jesús Gómez-Reino, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, que ha participado en el seminario Enfermedades inflamatorias crónicas en Reumatología: fisiopatología molecular, clínica e impacto socio-económico, celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander.

EL LUPUS, EN LA LISTA

El también catedrático de la Universidad de Santiago ha explicado a los alumnos que, en la actualidad, lo que se pretende es aprovechar la eficacia de los medicamentos biológicos y facilitar a la vez su utilización disminuyendo el coste.

"Ha habido un cambio tremendo y muy positivo en el tratamiento de la artritis reumatoide (AR), porque tenemos buenos fármacos que utilizamos mejor y antes que hace una década. En el futuro buena parte de las enfermedades inflamatorias crónicas en reumatología llegarán a ser probablemente curables", ha añadido. En este sentido, ha destacado a modo de ejemplo que el lupus tendrá en poco tiempo un fármaco específico, el primero en cincuenta años, el belimumab, que ha despertado grandes esperanzas.

Hay investigaciones cuyo objetivo es que la biología molecular y celular ayuden a desarrollar perfiles clínicos individuales de pacientes con AR .
Según Inmaculada de la Torre Ortega, investigadora clínica del Servicio de Reumatología del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, el avance en el manejo de los fármacos biológicos ha sido espectacular, pero el concepto de remisión en AR es muy reciente y se ha comenzado a manejar de hecho en el año 2010.

"La remisión clínica es posible y se consigue con un abordaje precoz e individualizado de las terapias biológicas, aunque, en ocasiones, la dificultad llega cuando el médico no sabe qué terapia es la más adecuada en cada paciente".

PERFILES CONCRETOS

Llegado este momento, De la Torre ha reconocido que el profesional se decanta mayoritariamente por el "ensayo/error, dado que, hasta cierto punto, todos los pacientes mejoran con alguna de las terapias al uso. Pero aún hoy no somos capaces de comentar a un paciente que la terapia que se le prescribe obedece un determinado perfil clínico, inmunológico o histológico".

A pesar de que se puede inducir remisión de la enfermedad, lo ideal sería saber en qué pacientes y de qué forma se consigue. En este sentido, el Gregorio Marañón tiene una línea de investigación abierta para "tratar de identificar los perfiles clínicos de los pacientes a través de una estrecha coordinación entre básicos y clínicos, y con el objetivo último de que la biología molecular y celular ayuden a un abordaje más individualizado de los enfermos con artritis reumatoide".

COORDINACIÓN ENTRE CLÍNICOS Y BÁSICOS

Luis Carreño, director del seminario y jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, ha hecho especial hincapié en que clínicos y básicos trabajen de manera coordinada, "porque, muy probablemente, la artritis reumatoide (AR) es la suma de varias enfermedades, y todavía no somos capaces de diferenciar pacientes o encontrar perfiles de enfermos que nos permitan decir si es una sola enfermedad o varias lesiones clínicas similares".

En opinión de Carreño, el avance de la farmacopea en la AR ha sido "espectacular", y nada tiene que ver el abordaje actual con el de hace diez años. "Es mucho menos agresivo, y ya hemos comenzado a poner sobre la mesa la palabra remisión de la enfermedad, algo impensable hace tres años, cuando hablábamos de mejoría del paciente o incluso de buenos resultados, pero nada más. Ahora mismo el objetivo del reumatólogo es lograr la remisión, si bien para ello hace falta un abordaje muy precoz", ha agregado el reumatólogo.

DIARIO MEDICO
Santiago Rego. Santander
28 de julio de 2011