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24 Abri 2014

Para diferenciar la artritis de la artrosis, hay que tener en cuenta la rigidez y el enrojecimiento de la articulación, así como el dolor y el líquido sinovial. Ambas son patologías inflamatorias, pero de distinto grado.

ARTRITIS Y ARTROSIS

En ocasiones resulta complicado diferenciar la artrosis y la artritis. La característica más desconocida de la artrosis es que se trata de una enfermedad inflamatoria articular de bajo grado, incide Francisco J. Blanco, director científico del Instituto de Investigación Biomédica (Inibic) de La Coruña y patrono de la Fundación Española de Reumatología. "Se suele pensar que la artrosis tiene un componente mecánico, pero además también tiene un componente inflamatorio".

La artritis también es una enfermedad inflamatoria articular, pero de alto grado. Según Blanco, la artritis presenta mayores manifestaciones de inflamación porque cuenta con más derrame sinovial, líquido inflamatorio que contiene más células y es más turbio. Además, la inflamación se hace más visible, ya que la articulación aparece más enrojecida y caliente. En cambio, en la artrosis "el líquido es mecánico, tiene menos células y no aparece la articulación ni enrojecida ni con calor".

La rigidez articular es mayor en la artritis y dura más tiempo, más de 30 minutos o incluso todo el día, mientras que en la artrosis es menor de 30 minutos. Diario Médico expone las diferencias entre estas dos enfermedades en esta sección, Objetivo: artrosis, que con la colaboración de Bioibérica Farma persigue centrar la atención en esta enfermedad reumatológica.

En lo único que se parecen las dos patologías es en que afectan a articulaciones y ocasionan dolor, pero hasta éste es diferente. Blanco apunta que en la artrosis es mecánico, que aparece con la actividad física y mejora con el reposo, y en la artritis es inflamatorio y se manifiesta al revés: empeora con el reposo y mejora con el ejercicio.

DIFERENTES TERAPIAS

El tratamiento también es totalmente diferente. La terapia farmacológica en la artrosis busca reducir el dolor, la inflamación y la destrucción artrósica. "No se emplean los mismos fármacos de la artritis, donde se produce una inflamación mayor, y se necesitan productos con potencial de bajar esa inflamación. Son las terapias biológicas", según Blanco.

Incluso el pronóstico es diferente. En la artrosis, en caso de empeoramiento, se implanta una prótesis, pero en la artritis  también afecta a otros órganos, como el riñón o el corazón.

DIARIO MEDICO
Ester Crespo
Madrid, 31 de marzo de 2014