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22 Ener 2008
Un abordaje correcto de la artritis reumatoide puede reducir sustancialmente la incapacidad y merma de calidad de vida que causa. La Sociedad Española de Reumatología aboga por que se trate en hospitales de día.

La Sociedad Española de Reumatología (SER) ha puesto en marcha con el patrocinio de Schering-Plough una campaña con la que pretende "dar a conocer las ventajas del hospital de día para el tratamiento y control de las enfermedades reumáticas inflamatorias", según ha explicado José Vicente Moreno, reumatólogo del Hospital Valle de Hebrón, de Barcelona, y vicepresidente de la SER, durante la presentación de la campaña Artritis reumatoide, date un descanso.

Papel del hospital de día, que ha tenido lugar en el Hospital Doctor Negrín, de Gran Canaria. El proyecto incluye la puesta en marcha de la iniciativa en siete hospitales más: el General de Asturias, en Oviedo; el Clínico de Santiago; el Gregorio Marañón, en Madrid; el Reina Sofía, de Córdoba; el Valle de Hebrón, de Barcelona; el Doctor Peset, de Valencia, y el Hospital de Donostia.

La artritis reumatoide afecta a más de 200.000 personas en España, y "entre el 25 y el 30 por ciento no responden al tratamiento tradicional. Afortunadamente, los medicamentos biológicos permiten mejorar sustancialmente su calidad de vida y la evolución de la patología", afirma Carlos Rodríguez Lozano, jefe de la Sección de Reumatología del Doctor Negrín.

El centro cuenta con un hospital de día específico para esta clase de dolencias y los resultados son incuestionables: "El tratamiento se da en las condiciones ideales, se garantiza el cumplimiento terapéutico, mejora el coste económico porque no es necesaria hospitalización y se incrementa la calidad percibida por el paciente, porque sólo necesita venir al centro una mañana cada dos meses y puede estar sentado o tumbado y en contacto con otras personas en su situación".


Calidad de vida


En el hospital grancanario se ha realizado un estudio basado en el cuestionario internacional SF-36, que mide diversos parámetros generales para hallar la calidad de vida percibida. "Los enfermos de artritis reumatoide tienen 21 puntos menos de media que la población sana, y hemos observado que los que son tratados en el hospital de día mejoran su puntuación en todos los aspectos, tanto físicos como mentales".

Si el uso de los tratamientos biológicos, principalmente anti-TNF, es tan beneficioso, ¿por qué no generalizarlo? La causa está clara: su alto coste, que puede alcanzar los 8.000 euros por persona y año. Rodríguez Lozano explica que "ha demostrado ser coste-efectiva para algunos casos, por eso existe un protocolo de la SER consensuado con el Ministerio de Sanidad y las autonomías para definir en qué casos está indicada". Estas indicaciones irán creciendo "conforme se reduzca el precio de los tratamientos: en pocos años tendremos genéricos, lo que supondrá una rebaja en el precio aunque no demasiado grande, porque los costes de producción de este tipo de fármacos son muy altos", ha dicho Josep Blanch, presidente de la SER.

Sin embargo, cada vez hay más estudios que demuestran el coste-efectividad de las terapias biológicas, dado que "el gasto asociado al tratamiento de la artritis reumatoide asciende a 1.575 millones de euros anuales, de los que el 70 por ciento son sanitarios: el 20 por ciento de los pacientes acaba requiriendo artroplastia", describe Antonio Naranjo, reumatólogo del Doctor Negrín.


SUFICIENTES PERO MAL REPARTIDOS

"En España no faltan reumatólogos, incluso estamos por encima de la media de la Unión Europea. El problema es que están muy mal distribuidos: la mayoría se concentra en cuatro grandes provincias, dejando desprotegido el resto".

A juicio del presidente de la SER, Josep Blanch, ésta es una de las causas del principal problema del abordaje de la artritis reumatoide en España: el retraso diagnóstico. "Los pacientes llegan al especialista con un retardo de un año, algo que no se puede tolerar porque se pierde la ventana de oportunidad terapéutica, es decir, el periodo en que una detección precoz permite detener la evolución de la enfermedad". Blanch considera que el problema es la accesibilidad, que provoca una falta de continuidad asistencial. Por ello, desde la SER reclaman el incremento de los reumatólogos extrahospitalarios.


DIARIO MÉDICO
Rosalía Sierra - Las Palmas
22/01/08