Actualidad Noticias Te mantenemos informado

06 Novi 2013

CONGRESO DEL COLEGIO AMERICANO DE REUMATOLOGÍA

Estos fármacos pueden ser útiles para reducir la comorbilidad cardiovascular en pacientes con AR.

La terapia contra la artritis reumatoide (AR)con anti -TNF (inhibidores del factor de necrosis tumoral) puede beneficiar en los problemas cardiacos que afectan a estos pacientes y que los reumatólogos relacionan con la inflamación asociada a la enfermedad, breguet tourbillon replica según dos grandes estudios presentados en el congreso anual del Colegio Americano de Reumatología (ACR13), que se está celebrando en San Diego (California).

Por un lado, se ha visto que los anti-TNF, usados desde hace más de diez años en enfermedades inflamatorias como AR, artritis psoriásica, colitis de Crohn, espondilitis anquilosante y psoriasis, para reducir la inflamación y detener la progresión de la enfermedad, también reducirían modestamente el riesgo de síndrome coronario agudo (SCA) en pacientes de AR con inflamación.

Un grupo de científicos de la Universidad de Umea (Suecia), dirigidos por Lotta Ljiun, lleva a cabo un estudio sobre pacientes de AR cuyos datos sugieren que doblan el riesgo de SCA, definido como diagnóstico de ataque cardiaco o angina inestable. Entre sus objetivos está el concienciar a los reumatólogos sobre la importancia de la prevención.

Ljiun ha reconocido que aún no se sabe si la reducción del riesgo hallada se debe al efecto de los anti-TNF, o al mejor control de la inflamación. "Lo cierto es que el riesgo de SCA ha sido un 27 por ciento más bajo con los inhibidores, pero no queda abolido por el tratamiento", matiza, y subraya la importancia de una prevención cardiovascular individualizada en la mayoría de casos de AR. En el trabajo se comparan las tasas de la enfermedad coronaria en pacientes tratados con inhibidores, con otros tratamientos y con población general.

También infartos

Por otro lado, investigadores británicos concluyen que tratar la AR activa con anti-TNF no sólo mejora los síntomas en las articulaciones, sino que también reduce los infartos de miocardio a medio plazo, comparados con fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (Farme) no biológicos. El estudio, avalado por varios centros académicos del Reino Unido y por la Sociedad Británica de Reumatología, incluye información de 20.000 pacientes utilizada para comprobar la seguridad de las terapias biológicas. Ligar estos datos a la auditoría nacional de infartos de miocardio ha aportado datos pioneros, no sólo sobre las tasas de ataques cardiacos, sino sobre una posible gravedad distinta tras el tratamiento biológico. "Vimos que un mejor control de la inflamación con terapia biológica puede reducir no sólo esa tasa, sino afectar potencialmente al tamaño de los infartos", ha explicado William Dixon, de la Universidad de Manchester.

DIARIO MÉDICO
Pilar Laguna
San Diego, 30/10/13